El ataque racista, registrado por una cámara de seguridad instalada en el vagón del metro de Barcelona, provocó duras reacciones, demandas de asociaciones para que se tipifique como delito y se cree una fiscalía antirracismo.

El pasado 7 de octubre, una menor ecuatoriana fue brutalmente atacada en el metro barcelonés por un joven, que luego fue detenido en un suburbio de la capital catalana, gracias a la grabación de una cámara de seguridad instalada en el vagón.
En las imágenes, difundidas por diarios y televisión, se aprecia cómo el agresor se acerca a la menor, le toca un pecho, le propina una patada sin dejar el teléfono móvil y le golpea con el puño en la cabeza poco antes de descender del vagón.
La joven, una ecuatoriana de 16 años, que fue amenazada de muerte por su origen, tiene miedo a salir de su casa desde que se produjo la agresión.

El agresor, Sergi Xavier M., español de 21 años con antecedentes por robo con violencia, fue detenido en su domicilio de Santa Coloma con la misma ropa que llevaba en el momento de la agresión y luego puesto en libertad.

El agresor se escudó en que estaba “muy borracho” y que nunca había tenido un comportamiento “ni racista, ni nada”, en declaraciones a periodistas que lo esperaban frente a su domicilio.

Aquí pueden ver el video: